Xarel-lo Vermell Adernats 2016. Vino blanco de uva rosada

A la vista este vino blanco es limpio, brillante y de consistente lágrima. 
Su insólito color cobrizo y los tornasolados reflejos calabaza que lo enmarcan, le conceden aspecto de rosado. 
Color y reflejos son de intensidad media y evolucionados...

En nariz, y a copa parada, despliega moderados aromas a fruta tropical, melocotón, plátanos y manzanas verdes acompañados de discretos toques, florales y anisados.
La perfumada manzana se intensifica al agitar la copa. No muestra mayor complejidad o evolución aromática pero si, gran carácter joven y frutal.

La entrada en boca es notablemente seca y de considerable acidez cítrica y refrescante.
Los 12,5% de alcohol, imperceptibles y bien integrados. Sin astringencia tánica.
El paso, en cambio, es suave e intenso; con cierto cuerpo y estructura, combinado que lo hace muy armónico en las comidas. Ideal con aperitivos, pescados blancos, arroces, pastas...
El aroma retronasal de la fresca fruta verde prevalece con intensidad sobre el sutil amargor final, persistiendo en el recuerdo. Un vino bueno, equilibrado y poco corriente...




Xarel-lo Vermell Adernats 2016, es un vino para disfrutar en su juventud, que goza de una buena relación calidad precio, en torno a los 10€.

Es un vino joven y frutal, monovarietal, elaborado 100% con uva Xarel-lo Vermell o Xarello Rojavariedad rosada ancestral,  de Tarragona, prácticamente extinguida y olvidada. 
Adernats, bodega modernista, recupera, con este proyecto, una viña vieja de más de 80 años que todavía se encuentra en la zona de Nulles y a partir de la cual produce una cantidad limitada de unas 2000 botellas de este vino y dentro de la D.O. Tarragona. 
Dicho proyecto cuenta con la colaboración de dos restaurantes con estrella Michelín de Tarragona: Can Bosch y Rincón de Diego.

Xarel-lo Vermell Adernats 2016, vino destacable dentro de un mercado colmado de vinos muy iguales, y en el que se acentúan con armonía historia, clima, tierra, personas...

Fecha de Cata Agosto 2017

Filoxera, la plaga que cambió la superficie del viñedo español. Mapa de la invasión filoxérica en España en 1899

Filoxera, nombre común de la plaga, nativa de los Estados Unidos, que devastó prácticamente la totalidad de los viñedos europeos a finales del siglo XIX.

Las vides americanas habían desarrollado mecanismos de resistencia que impedían que les afectara. Es decir, que mientras el insecto se encontraba en su territorio de origen, su incidencia no tenía ninguna importancia. La Vitis Vinífera o vid europea ofrecía, en cambio, resistencia nula.

Su llegada a Europa, concretamente a Francia, se produjo, entre otras, a consecuencia de la importación de vides americanas desde el otro lado del Atlántico.

Iniciada en 1861, la invasión filoxérica, durante la década de 1870, afectaba ya a 1.200.000 hectáreas de viñedo francés, es decir, aproximadamente la mitad de la superficie dedicada a este cultivo. A Francia le siguió Portugal, Alemania, Italia y finalmente se extendió por toda Europa.

En España se verifica su presencia en el año 1878, en una finca de la provincia de Málaga conocida como Lagar de la Indiana, aunque se sospecha que la plaga existía ya desde 3 o 4 años atrás. Casi al mismo tiempo apareció un segundo foco en Gerona y unos años más tarde penetra desde Portugal en Orense. Desde estos tres focos se dispersó por el resto de España, excepto en Canarias que, hoy en día, pueden presumir de los viñedos más antiguos de España.
La difusión fue lenta siendo las zonas más tardíamente afectadas La Rioja, Cariñena, Requena, Jumilla, Tierra de Barros y La Mancha...



Económicamente, la llegada de la filoxera a Francia, repercutió positivamente en otras zonas europeas consideradas, hasta entonces, de segunda. Rioja resultó momentáneamente beneficiada por la desgracia francesa, ya que con el fin de proveer de vino al mercado francés se firmó un tratado comercial con el país galo que disparó las exportaciones del vino español. En 20 años, Rioja duplicó la superficie dedicada a sus viñedos.
Los comerciantes franceses promovieron la construcción de una estación de tren en Haro, una de las primeras de España, para transportar el vino a Francia con facilidad y minimizar costes. En pocos años varias bodegas deciden instalarse en sus proximidades. Hoy se ubican allí varias de las bodegas españolas más tradicionales.
Pero más tarde, la recuperación del viñedo francés y la aparición de la filoxera en esta zona resultaron catastróficas. La plaga redujo a menos de la tercera parte la superficie de viñedos en sólo 10 años. Se hizo necesaria una re estructuración del sector, que se llevó a cabo lentamente, y que apostó por la elaboración de vinos de calidad. De aquellos años data el proceso de emigración riojana hacia América. En 1910 más de 20.000 riojanos habían partido hacia el nuevo mundo buscando mejor fortuna.
Respecto a otras regiones, en Navarra el vino se convirtió en uno de los principales productos de exportación. En Alicante llegaron a cultivarse más de 90.000 hectáreas de viñedo. En Galicia la plaga fue una tragedia y no se recuperó el cultivo hasta hace apenas 30 años.  En 1887 llegó la plaga de la filoxera al Penedés devastando los cultivos de uva. Esto provocó la sustitución de las variedades tintas utilizadas y la renovación del viñedo con variedades blancas autóctonas. Este cambio fue el germen del florecimiento del cava.


El final de la filoxera se sitúa hacia 1930.


Anecdóticamente, la solución al problema filoxérico también llegó de América. Los científicos se percataron de que todas las vides sensibles a filoxera eran plantaciones hechas con vides europeas en pie franco, es decir, conservando sus propias raíces. Por ello, empezaron a probar variantes injertadas sobre pies de especies americanas que habían mostrado resistencia contrastada contra el insecto. Así, el estadounidense Laliman fue el primero en sugerir el injerto de viníferas sobre pies americanos.

La renovación del viñedo trajo consigo la extensión de variedades como la garnacha y la palomino. Se cambiaron con acierto los métodos de elaboración, se invirtió en tecnología y se creó una estructura comercial que es la base de la que poseemos en la actualidad. Podemos concluir afirmando que no hay mal que por bien no venga y que junto a la destrucción de los viñedos llegó el progreso.

Textos extraídos de: http://entomologia.rediris.es/aracnet/9/entoaplicada/ y vinosdiferentes.com 

Enoturismo en Ronda. Bodega Conrad

En los últimos tiempos, Ronda despunta como uno de los principales focos de elaboración de vinos tranquilos de calidad. Todo amante del vino y/o entusiasta de los andaluces los reclama.
Prueba de ello es que cada día más, afortunadamente, podemos encontrar vinos de Ronda en muchos de los restaurantes y bares de Andalucía.
Hecho que los vinos de Bodegas Conrad vienen a subrayar...

Y bien cierto es...aunque lo que hoy quisiera trasmitir es mi propia experiencia enoturística vivida en esta singular bodega:
Tras mi viaje de apenas dos horas en coche desde Sevilla llego a la bodega donde muy atentamente me recibe Rodrigo Nieme, el enólogo de Chile que consigue con sus elocuentes explicaciones y cercanía hacerme sentir parte de todo aquello.
Habla sobre la historia de esta bodega, pequeño pago diría yo; de su primer dueño, el creador, aquel suizo que presintió algo en esas tierras, de su propio aterrizaje en ella,.. cruzamos caminando toda la viña mientras observa la salud de las incipientes uvas...todo bien, comenta...
Una vez en lo más alto me muestra, según la tonalidad del verde de las hojas, cual es la Cabernet, la Tempranillo, Malbec, Pinot Noir...todas tintas...

video

Vendimian de forma manual, comienzan a final de agosto, terminan en octubre, poco a poco, según vaya madurando cada tipo de uva o zona. Comienzan por las de más arriba, las más soleadas.
Se dice y es así que la calidad de un vino comienza ahí, en el viñedo y en el amor que en el se ponga...

Continuamos recorrido por el patio e interior del edificio: ahora vemos como se limpia por dentro una barrica, todas de roble francés de distintas capacidades, tostados y usos. Cada tipo de uva, cada tiempo de crianza o cada carácter que se le quiera dar a un vino determinará su uso: "quieres un vino con menos sabor a"tabla"? Usas esta...", "el vino se termina en la madera, cuando se embotella ya está listo" (me comenta en la sala de crianza)
Antes vemos la maquinaria, la despalilladora cuenta que ellos no rompen la uva, no le quitan las pepitas ni la piel, el raspón si. De esta manera consiguen vinos "bebibles", según la tendencia de consumo de hoy. Vinos muy agradables, sin robustez ni extremada tanicidad.
Maceración, fermentación, remontado, levaduras, lías, temperatura, depósitos de acero, embotellado, etiquetas con escudo de la familia Conrad, la sala de crianza, el pequeño habitáculo donde se guardan muestras de otras añadas...escucho...tomo otra foto...
Al termino de mi visita, me tocará reconocer en sus vinos todo aquello que durante el recorrido me vino explicando...
Pasando por la sala de catas, decide que nos sentemos fuera, a la sombra del porche. "Por mi perfecto", le digo.

  • Descorche uno, El Niño León 2014
Cabernet Sauvignon, Tempranillo, Merlot. 12 meses en barricas de Roble Francés. 

Unas 12.000 botellas...
Color cereza. Nariz muy agradable e intensa, la madera en forma de especias dulces, golosas...ideal para copeo, para cada día...y mucha fruta, quien lo diría? tras 12 meses de barrica...En boca es fresco y aterciopelado. Y este es el "básico"? 

  • Descorche dos: Soleón 2011
Merlot, Cabernet Sauvignon, Petit Verdot. 12 meses en barricas de Roble Francés. 

Entre 2000 y 5000 botellas creo recordar... Buque insignia de la bodega y galardonado en varias ocasiones.
De temperatura perfecto; el color entre rubí y granate. Aroma muy limpio. Frutas rojas y negras, vegetales y nobles maderas. Nariz elegante, algo más clásica, de los de apuesta segura..
En boca es menos impetuoso y jovial que el anterior. Es elegante, aterciopelado y especiado con un toque astringente refinado y adictivo...

  • Descorche tres: Cristina 2014 (Cristina en honor a la hija mayor del Sr. Conrad)
Malbec 100%  11 meses en barricas de Roble Francés

La única Malbec en Ronda... La Malbec, aunque francesa, mayoritaria en Argentina y perfectamente adaptada a esta zona...
Color rojo. En escena: frutas rojas y negras, monte bajo, tabaco, cuero, notas minerales, delicada madera...En boca es ligeramente ácido y delicado.
Es un vino para los que nos entusiasma conocer vinos fuera de la horma pero muy atractivo también.


Sobra decir que me gustaron los tres, cada uno para tomarlo en su momento...
Y aún siendo distintos los tres, encuentro entre ellos una sutileza en común, quizá es esta tierra que una vez estuvo bajo el mar, la salinidad o la acidez, quizá el tratamiento de la uva y el uso de la madera, quizá la forma de hacer de este enólogo venido del Nuevo Mundo, no sé que es pero llevan sello...

Esta pequeña bodega no dispone de Departamento de Marketing que les haga una gran campaña publicitaria, quizá este sea el motivo por el que todavía no haya llegado a todos los hogares. Creen que la prensa vinícola o gastronómica son la ventana hacia el consumidor.
Yo no soy periodista, pero de algún modo tenía que agradecer a Bodegas Conrad por recibirme y en particular a su enólogo Rodrigo Nieme, además de su tiempo, el tentempié que me ofreció para hacer mi regreso a Sevilla justo a la hora de comer algo más llevadero...y por supuesto, a Raúl de los Santos, su distribuidor en Sevilla por recomendarme tan grata visita.

Ultima anécdota que me comenta Rodrigo ya despidiéndonos en la puerta..." el Sr Conrad pasó tanto tiempo en China que cuando construyó la bodega lo hizo con el sistema "Feng Shui", basado en la ocupación consciente y armónica del espacio: las plantas... la fuente... nada está colocado por casualidad, todo está pensado para atraer la energía positiva y que esta fluya por todos los rincones de la Bodega, y así se percibe, verdaderamente, el ambiente en esta pequeña bodega desde que llegas...